Localizada en Zalla (Bizkaia), está diseñada para gestionar hasta 15.000 toneladas de plástico de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) anuales, y su proceso ha sido optimizado gracias al proyecto INIRE, apoyado por Ihobe.

La planta opera ya de manera regular con un volumen de tratamiento de 10.000 toneladas anuales, lo que permite recuperar aproximadamente 850 toneladas de poliolefinas (polipropileno y polietileno) y 3.500 toneladas de estirénicos (poliestireno y ABS) libres de bromo cada año, que se destinan directamente a procesos de reciclaje. Tras su procesado, el plástico reciclado podrá reintroducirse al mercado para la producción de nuevos productos, incluyendo nuevos equipos eléctricos y electrónicos, y, cerrando así el ciclo de estas fracciones plásticas.

Induplast ha iniciado su actividad en innovación a través del proyecto INIRE, enfocado en la optimización y validación de su línea industrial. El proyecto se ha dividido en dos fases: una dedicada a demostrar la viabilidad del proceso a escala industrial, y otra centrada en evaluar la calidad de los productos obtenidos, así como en determinar la eficiencia y precisión de la operativa.

Para alcanzar estos objetivos se realizaron dos campañas de ensayos. La primera se centró en detectar los puntos críticos de la línea, lo que permitió orientar la optimización para mejorar la eficiencia de la separación y diseñar un control de calidad de los productos de salida, evaluando tanto su calidad como el contenido de bromo de las fracciones. La segunda campaña correspondió a la validación del proceso ya optimizado, y del control de calidad, durante un mes continuo de operación en la planta. Con ello se garantizó la obtención de fracciones de plástico libre de bromo más puras, así como la trazabilidad y una referencia fiable para evaluar la operativa del proceso.

El análisis de Ciclo de Vida confirmó la reducción en 430 Kg de CO₂ equivalente por tonelada de plástico de RAEE tratado gracias al proceso optimizado, con mejoras superiores al 80 % en indicadores ambientales de toxicidad, cambio climático y formación de partículas finas. Tras la finalización del proyecto, se puede afirmar que el proceso cumple el Reglamento (UE) 2022/2400 sobre contaminantes orgánicos persistentes y se alinea con la Estrategia Europea de Plásticos.

El proyecto de INIRE ha sido cofinanciado por los fondos FEDER de la Comisión Europea y apoyado por la Sociedad Pública de Gestión Ambiental, Ihobe, dentro de su programa de subvenciones para innovación en economía circular.