
La colaboración y el soporte entre empresas es fundamental para impulsar la innovación. El intercambio de conocimientos, las sinergias y la ambición orientada en una misma dirección son lo que permite avanzar a la industria más especializada. Para Indumetal, el apoyo de Zirkularte – Ecoinnovación en sus actividades de I+D ha sido clave durante la última década.
La gestión de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) es tan esencial como compleja. Existe una gran variedad de RAEE, con distintas anatomías y compuestos por materiales diversos, que hacen que la heterogeneidad sea el sello del sector. Como en otros sectores productivos, el fin de vida suele verse condicionado por diseños de producto, políticas de comercialización y modelos logísticos de recogida poco alineados con los objetivos de la economía circular. Así, estos aparatos rara vez se diseñan para ser reparados o, en su defecto, reciclados, y, de hecho, no siempre llegan de forma sistemática a gestores autorizados.

En este contexto, y ante la falta de un marco plenamente adaptado a las necesidades del sector, los recicladores de RAEE se ven obligados a desarrollar e implementar procesos innovadores para alcanzar objetivos cada vez más ambiciosos, a menudo condicionados por factores fuera de su control. Sin embargo, el modelo económico actual, del que las instituciones globales buscan alejarse, sitúa esta responsabilidad en el último eslabón de la cadena de valor. Por ello, contar con puntos de vista avanzados, saber interpretar adecuadamente la realidad de la ecoinnovación para orientar las decisiones en I+D+i, y hacerlo sin perder el vínculo con el territorio, es de gran valor para Indumetal.
Rodearse de las personas y organizaciones adecuadas, que complementen nuestras capacidades en este ámbito, resulta esencial para garantizar el avance. En Indumetal hemos cumplido 10 años de colaboración con el equipo de Zirkularte – Ecoinnovación, con quienes, bajo estas premisas, hemos trabajado en muchos de nuestros proyectos estratégicos de los últimos años, siempre ligados a procesos innovadores de Economía Circular, independientemente del ámbito de aplicación: el desarrollo de materias primas a partir de plásticos estirénicos reciclados; la implantación en municipios de estrategias de gestión responsable de RAEE; la activación de servicios circulares para productos electrónicos (proyectos CIRC4Life y C-SERVEES); o el actual proyecto REEPRODUCE, centrado en la recuperación y reciclaje de tierras raras a partir de productos al final de su vida útil, además de otros servicios no enmarcados en programas financiados por instituciones públicas.
En diez años es posible consolidar sinergias y alcanzar un conocimiento profundo de las organizaciones que se traduce en colaboraciones de mayor valor. Celebramos este recorrido compartido como mejor sabemos hacerlo: volviendo a reunirnos, compartiendo ideas y definiendo conjuntamente los próximos pasos de esta colaboración.




